Hablemos de Chagas

Hablemos de Chagas

Hoy quiero empezar esta aventura regalándoos una visión diferente de la realidad, ya que hay personas con nombres, pero con voces para los que muchos son sordos, y cada uno tenemos que aportar aquello que nos sea posible para hacer de este un mundo, sino mejor, más consciente. Hoy me gustaría que nos trasladásemos a América Latina donde encontramos el origen de una problemática (aunque hoy es un problema global, afectando a muchas personas fuera de América, entre ellos España) de poca calada social, pero gran importancia, y es en la poca consciencia que hay sobre esta, donde reside el verdadero peligro, os hablo de la tripanosomiasis americana o enfermedad de Chagas-Mazza (Chagas).

La enfermedad de Chagas, es causada por un parásito endémico de América Latina; Trypanosoma cruzi, y es una de las enfermedades tropicales catalogadas por la Organización Mundial de la Salud como desatendidas. Algunas de las alteraciones más características y sonadas del Chagas es la cardiopatía chagásica (aumento descontrolado del corazón, causando su pérdida de función) y el megacolon (produce igualmente el aumento descontrolado de las células del colon, lo que hace que sea imposible el tránsito y funcionamiento orgánico normal), pero también pueden aparecer encefalopatías que acaben con la vida del paciente. Aunque en 2010 se estimaban unos 13 millones de casos, sólo en los países endémicos ya afecta a más de 6-7 millones de personas, a las que le tenemos que sumar más de 160.000 casos en Europa, siendo, de estos, unos 80.000 sólo en España. El problema de inconsciencia es tal, que en ocasiones se escucha hablar de que es “la mejor muerte”, porque mueres durmiendo, siendo esta falta de preocupación por la salud, y la escasez de tratamiento, lo que hace, junto a otros factores, que la transmisión del Chagas, sea muy difícil de controlar, pudiendo darse por el vector (la chinche o vinchuca), a través de la madre durante el parto o el embarazo (Chagas congénito) o por muchas otras vías como el consumo de alimentos contaminados, la transfusión de sangre infectada, los trasplantes de órganos provenientes de personas infectas o los accidentes en el laboratorio. Es muy importante aclarar que, a pesar de todo esto, la mayoría de las personas infectadas por este pequeño protozoo son totalmente asintomáticos.

T. cruzi es un protozoo parásito, lo que supone que se compone de una única célula de tipo animal que depende de una célula hospedadora para sobrevivir. Entre otras curiosidades de este parásito, encontramos su morfología, presentando una maquinaria energética (mitocondria) que llega a recorrerle por completo, una organización del material genético bipartita, ya que tiene ADN tanto en el núcleo como en el cinetoplasto, una estructura que se sitúa en el extremo anterior de la mitocondria, cercano a la base flagelar, que se cree que está relacionado con el movimiento del parásito, además, es una estructura característica del grupo evolutivo (filogenético) al que pertenece T. cruzi, en el que podemos encontrar al causante de la enfermedad del sueño (Trypanosoma brucei) o al de la leishmaniasis (Leishmania sp.). Además, este flagelo que va a emerger del cinetoplasto y se separará del cuerpo formando una especie de membrana, que se extiende hasta el final del cuerpo, donde formará un pequeño flagelo terminal.

Ahora que conocéis un poco más sobre qué es la enfermedad de Chagas y qué la produce, me gustaría guiaros en el viaje que supone el ataque de Trypanosoma cruzi a nuestro cuerpo, y porqué no es un residente pacifista.

T. cruzi va a ser ingerido en su forma tripomastigote (móvil e infecciosa) por el hematófago; la chinche (para los curiosos, los géneros usuales son Rhodnius, Triatoma y Panstrongylus), pasando a su tracto digestivo. Una vez en el intestino, el tripomastigote sufre una serie de cambios hasta su forma epimastigote, que será proliferativa, pero no afectará al vector, pasando hasta el recto, donde el parásito sufrirá una serie de procesos de diferenciación denominados metaciclogénesis en los que tras complejos cambios morfológicos y bioquímicos estará preparado para desenvolverse de forma óptima en el hospedador vertebrado, convirtiéndose en la forma infecciosa, no replicativa; el tripomastigote metacíclico. Cuando la vinchuca esté alimentándose de un mamífero, defecará al mismo tiempo y sus heces, junto a la propia picadura, irritará la piel de este, haciendo que se produzca arañazos y heridas por las que el tripomastigote accederá a los tejidos, pudiendo hacerlo también por a las mucosas.

Una vez en el hospedador, T. cruzi tiene la capacidad de invadir un gran número de tipos celulares, y aquí encontramos el gran problema. Entre las células por las que nuestro parásito se siente más atraído (tropismo) encontramos células defensivas y células que no lo son, como las células musculares (miocitos), que pueden ser del músculo estriado (aparato locomotor), liso (musculatura involuntaria y esfínteres) o cardíaco. Entre todas las dianas que puede tener, Trypanosoma cruzi es especialmente propenso a causar alteraciones en el tejido muscular liso y cardíaco, causando las cardiomiopatías chagásicas y el megacolon. Hay casos en los que se desavía al tejido nervioso y causa las encefalopatías chagásicas, aunque esto es menos frecuente.

Cuando el tripomastigote metacíclico ha conseguido invadir, se diferencia a la forma amastigote, proliferando y diferenciándose a tripomastigotes sanguíneos que pasarán al flujo sanguíneo y se propagarán a un nuevo vector. Además, otra parte de los tripomastigotes infecciosos permanecerán en el hospedador invadiendo otras células y permaneciendo en estas.

Con respecto a los tratamientos, hoy en día hay un gran número de grupos de investigación que están trabajando en nuevos fármacos como el fexinidazol, pero, aunque estos fármacos están dando buenos resultados, no hay que olvidar que sólo el 1%, repito, el 1% de los afectados está siendo atendido. Es un trabajo de investigación científica para el abaratamiento de los fármacos, y el aumento de su eficacia, pero también es un trabajo social en el que tenemos que involucrar a los que le corresponden. Y si nosotros no podemos hacer mucho a nivel económico, al menos leyendo esto espero que os “pique” la curiosidad e indaguéis un poco más.

Creando curiosidad en aquellos que muestran interés, se hace más que propagando a las masas.

Para muchas más información divulgativa sobre Chagas no dudad en echar un ojo a: http://www.hablamosdechagas.com.ar/

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